Una cosa debemos entender: nosotros somos únicos en todo el mundo, no hay otro ser como nosotros. No existe otro ser que piense igual que nosotros. Lo que nosotros hacemos lo hacemos por convicción propia, y si nos equivocamos, nosotros seremos quienes aprenderemos, y si acertamos, nosotros seremos quienes obtengamos la gloria. Es muy cierto que a lo largo de nuestras vidas vamos siguiendo los ejemplos dejados por otros antes que nosotros, escuchando los consejos que otros nos dan, vamos siendo impulsados por los comentarios que nuestras familias, amistades, o personas importantes que según nosotros nos dan.
Es muy cierto que vivimos continuamente interactuando con otros, y que de ésta continua interacción surgen una multitud de decisiones de parte nuestra. Pero, más cierto que todo eso, es que nosotros somos criaturas únicas en el Universo y que lo que pasa dentro de mi ser, sólo yo puedo entenderlo y los resultados de lo que haga, sean buenos o malos, satisfactorios o frustrantes, serán únicamente mi responsabilidad.
No aceptaremos las ofensas provenientes de otras personas, porque carecen de significado al no entender ellos nuestro verdadero ser. Los consejos y todas las buenas intenciones que otras personas tengan para ayudarnos y guiarnos en nuestra vida, las escucharemos con el debido respeto, pero entendiendo que nuestras vidas son únicamente nuestras y que en el camino que vamos siguiendo, cada paso que damos, nos acerca o nos aleja de la meta que nosotros mismos nos hemos definido.
Con Amor
Maritza