Cuando comenzamos a revisar nuestra historia personal, casi siempre encontramos momentos agradables que nos dejaron una huella positiva e indeleble, que nos reconfortan en el tiempo y que podemos usar como un mecanismo para estimular en nosotros la presencia de buenos sentimientos y pensamientos para levantar el ánimo, recuperar fortaleza y tener una visión mas optimista de la vida.
De la misma manera en nuestra vida vuelven a presentarse instantes que nos afectaron o marcaron con el dolor, y que con el tiempo y el olvido parece que desaparecieron en el pasado. Pero no recordarlos no significa necesariamente que los hemos superado. En la mayoría de los casos las emociones negativas asociadas a estos recuerdos continúan empañándonos, nos inducen a tomar decisiones y a comportarnos de cierta manera o a que realicemos acciones inconscientes y equivocadas, motivadas por el dolor, la ira y el miedo que experimentamos en ese momento supuestamente olvidado.
Muchas personas permanecen conectadas con un pasado doloroso, reviven una y otra vez circunstancias difìciles y no pueden desprenderse definitivamente de ellas, pasar la página y vivir un presente distinto y mejor
Hay otras, por el contrario, que no quieren recordar lo vivido y actúan como si nada hubiese ocurrido. Para o sentir de nuevo las emociones negativas o el dolor que les causó aquello, bloquean el recuerdo sin tomar conciencia de que eomocionalmente siguen ligados a el y aún les afecta
Esta actitud los hace entrar a un estado similar al que experimentaron con anterioridad pero también les brinda la posibilidad de desahogar toda esa carga emotiva y comenzar a sanar de manera consciente y madurar esas viejas heridas, en beneficio de su salud y de las relaciones que mantienen con otros.
No importa que tan grave, difícil o doloroso haya sido lo que viviste o lo que te hicieron, puedes, con amor, y voluntad, a través del perdón, desprenderte de todas esas emociones, aliviar tus heridas afectivas y llenar ese espacio vacío con sentimientos nuevos y positivos.
¡Mereces estar en paz,! Pasos para perdonar y recuperar tu paz interior
Pasar la página. Mientras conserves el recuerdo de lo sucedido, dando vueltas en tu mente con frecuencia, más fuerza cobrará y mas daño te causará. Decide terminar con esa parte de tu historia y prepàrate para pasar la página y soltar.
Vivir el duelo. Lamentablemente tendrá que revivir lo sucedido para sacar todas las emociones que todavía se encuentran guardadas dentro de ti. Te recuerdo que debes hacerlo con esa parte de niño que hay en ti, sin analizarlo o evadir ningún sentimiento o pensamiento; de esa manera podrás reconocerlo y vivirlo para liberarte de todo ello.
Minimizar la situaciones difìciles. Vale la pena revisar la importancia que le damos a ciertas eventualidades para descubrir que no la tienen y evitar que te afecten tan profundamente que alteren tu carácter y tu forma de asumir la vida. Nada es suficientemente importante como para hacerte perder la paz
Creer que mereces otra oportunidad. Muchas personas se sienten agobiadas por el peso emocional que les produce una situaciòn, que deciden encerrarse en si mismas para evitar que las vuelvan a herir. No tienes que vivir de nuevo una experiencia, sobre todo si estás abierto a superarla en verdad.
Fortalecer tu estima. Es importante que te valores lo suficiente para que pueda aprender de lo vivido y te sientas seguro de establecer límites en tu vida para protegerte de manera que no repitas las mismas situaciones a futuro.
La paz interior no significa ausencia de conflictos o de situaciones por resolver. La paz surge de la certeza de tener el conocimiento y las herramientas necesarias para afrontar lo inesperado con serenidad y confianza"
Gracias a Mayte por su excelente aportación que la tomo para compartirla con el único fin de ser canal de ayuda para todos.
Bendiciones
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