El solo sentido Universal es dar. El mayor sentido de la vida es dar. Cuando cada quien no sea o bueno o malo, o peor o mejor; sino que simplemente y llanamente sea, se puede dar y no dará ni más ni menos que su vida en cada dar.
Los Profesionales Terapéuticos, en mi muy personal punto de vista, tienen que reflexionar muy seriamente en la propuesta que ofrecen a los usuarios de sus programas. Podemos tener muchas terapias y para todos los gustos: Logoterapia, terapias ocupacionales, confrontaciones, etc.; pero si no planteamos una seria propuesta espiritual, es difícil llenar el vacío interno, sin embargo es necesario entender, durante su proceso, que la espiritualidad es una forma de ser y de vivir; que la espiritualidad se construye en los valores y que no hay que tener miedo de hablar de la espiritualidad; ni ésta puede confundirse con religión.
Hay momentos en los cuales descubrimos la verdadera esencia de nuestro Ser, la verdadera razón de estar aquí, y entonces, nunca más tendremos dudas. Toda persona con algún problema emocional, tiene que descubrir que su tratamiento es básicamente un tratamiento de conciencia, desde el alma, y convencerse de que hemos venido desde lo grande a expandir un ser interior de bondad y amor que hay en cada uno de nosotros.
Mi experiencia a lo largo de 22 años de trabajar con Sistemas Terapéuticos, es descubrir que la terapia esencial es el amor; y que solamente a través del amor existente, la persona con problema emocional podrá encontrar el sentido de su vida y la transparencia de su alma. La comprensión será el mejor tratamiento. Antes que señalarlo o juzgarlo, acompañarlo en su dolorosa búsqueda. No somos sus jueces ni directores autoritarios de sus vidas. Antes que condenarlos, debemos saber que su búsqueda tiene un sentido. Ya la misma búsqueda es un sentido, pues todos nos buscamos. Y cuando el espejo de otros: el padre, el hermano, el amigo, no refleja nuestro rostro humano, buscamos ése rostro en cualquier cosa que nos da la ilusión de trascender el pequeño yo atrapado en el olvido. Nos hacemos dependientes buscando la libertad.
Promovamos Comunidades Terapéuticas que aborden seriamente la espiritualidad como una forma de ser y de vivir, en la cual la paciencia y el respeto generen respuestas de conciencia en los usuarios de los programas. Sin amor no existe libertad. Pongamos ese amor en movimiento a través del servicio. Que seamos todos amor en movimiento... un sendero de servidores, solo así entenderemos que servir es un viaje a nuestra propia humanidad.
Espiritual es el aprendizaje que ha hecho de la vida una lección. Aprender esa lección, no es llenar de cosas el vacío interior. Somos espirituales cuando estamos aprendiendo y aprendemos de veras la lección cuando se enciende en el corazón el fuego de una sabiduría interior. Esa sabiduría es comprensión. Vivir espiritualmente es aprender la lección del amor.
Y tu, ¿qué has aprendido hoy? Y ¿qué estás esperando? Ahora mismo, si quieres, puedes amar.
Entonces podrás ser lo que eres: un Verdadero Ser Espiritual.
Que la felicidad de este nuevo 2012 sea permanente y lleno de amor para todos y cada uno de sus familiares. ¡Felicidades!
Con amor.
Maritza