miércoles, 7 de marzo de 2012

AMISTAD ESPIRITUAL

Todos necesitamos amigos que nos apoyen espiritualmente.  Los amigos espirituales nunca son engañados ni se afectan adversamente por la negatividad.   Aceptan a los demás como son y a la vez mantienen la consciencia del potencial que hay en cada uno.   Creen en los demás y los ven con una actitud constante de respeto, fe y paciencia, sin importar lo que ellos crean, piensen o digan.
La amistad espiritual sólo es posible cuando no dependemos de recibir el amor o aprobación de los demás.   Esto sucede a medida que desarrollamos nuestra relación con Dios, nuestro verdadero amigo y fuente de fortaleza y bienestar.    Aceptando conscientemente   esta relación con Dios, nuestra bondad fluye de manera incondicional y comenzamos a compartir paz y amor, no de acuerdo a los méritos, sino debido a que es nuestra naturaleza  el hacerlo.
Lo opuesto a la amistad espiritual es la dependencia, en la que se da un mercadeo sutil:  “Te daré amor si tú me lo das a mí”. La amistad espiritual está libre de tales juegos engañosos de “dar y tomar, de aceptar si me aceptas”  o de intercambios egoístas.
Los amigos espirituales son “in-dependientes”: enfocados hacia el interior, son capaces de “depender” de sí mismos como fuente de bienestar.   Esto hace posible que sigan dando, en lugar de estar tomando de otros.
Por tanto, convirtámonos en un verdadero amigo de nosotros mismos, solo así podremos ser verdaderos y fieles amigos de los que nos rodean y de los demás.

Con amor
Maritza

No hay comentarios:

Publicar un comentario